Memorias del Futuro I

Memorias del Futuro

“Lenguas y biodiversidad”

 

“Así como las lenguas antiguas han desaparecido las especies están amenazadas a desaparecer” Ken Hale Con esta frase se podría sintetizar el concepto que mueve la obra “Memorias del futuro” de Johanna Arenas, una instalación Site Specific pensada para la Sala de Ciudad de la Biblioteca de EPM en la ciudad de Medellín. A partir del lenguaje plantea una metáfora de la extinción como un problema de comunicación y recurre a la figura del tiempo para crear una ficción del futuro en donde produce un texto histórico grabado en un carrete gigante que desenvuelve su contenido a manera de una inmensa serpentina (de 150 metros aproximadamente) en el espacio de la sala de exposiciones. La imagen que produce se relaciona de varias maneras con el espectador, por un lado la exageración de la escala del texto nos sitúa simbólicamente en el tamaño justo que representamos en el universo, el texto escrito mediante el uso del corte láser le permite a la luz atravesarlo y proyectarlo sobre los espectadores, una forma alegórica de permearlos y afectarlos con muchas palabras (conocimiento-luz) y datos que nos hablan de especies vivas vegetales y animales extintas y en peligro de extinción ,de lenguas nativas y de sus últimos hablantes amenazados, por nuestra cultura de la devastación. El discurso está escrito en una fuente que nos recuerda la escritura cuneiforme de los antiguos persas en cuyos textos ya encontrábamos conceptos sobre el funcionamiento y manejo de la naturaleza, la medicina, los sistemas cuánticos e inclusive estrategias de guerra y que obviamente no podemos entender por tratarse de una lengua muerta pero que nos hace ver como en este tiempo únicamente reconocemos el lenguaje vertiginoso y seductor del capitalismo frenético que nos impide comprender los mensajes de alarma que la naturaleza misma nos trata de comunicar. Con cada lengua y especie que se pierde en algún lugar del mundo, se extingue con ellas parte del conocimiento de esa región y un altísimo porcentaje de probabilidades para mantener el equilibrio de la biodiversidad y el perfecto funcionamiento de los ecosistemas. Por tratarse de un texto indescifrable a primera vista y de la manera en que ha sido editado y puesto en escena, nos recuerda también la imagen de un código de información genética a gran escala que nos involucra subliminalmente como seres vivos que somos a esta imagen de extinción. Para hablar de lo nocivo de los nuevos sistemas de propaganda y de comunicación se vale del uso de los afiches de la campaña de la productividad “las cuatro plagas” de Mao Ze Dong en 1.958 en la cual se catalogaron como “peligrosas”, cuatro especies de animales: mosquitos, moscas, ratones y gorriones con la que se pretendía aumentar la productividad de la economía empleando al máximo el capital humano para evitar depender de las importaciones extranjeras, generando un histórica brecha en el ecosistema que lo afectó de manera irreversible. Por último y como una estrategia pedagógica aprovecha los recortes de las letras generados por el corte láser en la gran tela para crear con ellos una línea de tiempo sobre la pared que nos invita a utilizar y aprovechar mejor nuestros recursos.

Jorge Pachón

Septiembre 2 de 2017